Ola, Ola, Ola… (el Feminismo es la Ola).
Según la Real Academia de la Lengua Española (R.A.E); el feminismo es:
Del fr. féminisme, y este del lat. femĭna ‘mujer’ e -isme ‘-ismo’.
1. m. Principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre.
2. m. Movimiento que lucha por la realización efectiva en todos los órdenes del feminismo.
Sin lugar a dudas, el Feminismo ha llegado para permanecer en nuestras vidas como mecanismo de transformación social. Un movimiento necesario en el mundo y que reclama la igualdad real entre mujeres y hombres. En está ocasión, reclama liderar un nuevo tiempo. No es un movimiento actual. Un movimiento que viene trabajando y luchando desde hace muchos años. Sobretodo, gracias a políticas públicas que han apostado por la Educación y la transversalidad, así cómo Mujeres que han liderado y superado procesos «muy complicados» obteniendo con ello, la posibilidad de seguir subiendo peldaños en la escalera de la igualdad.
El creciente empoderamiento de la mujer en todas las áreas públicas y privadas es un «plus» para seguir avanzando hacia la necesaria igualdad. Y estar de acuerdo es clave.
Personalmente, me considero una persona abierta de mente. Me siento muy afortunado de nacer en democracia, pertenecer a una familia obrera y ser el único varón de 7 hermanas. La mayoría de mis amistades, compañer@s de trabajo , sí como las personas con las que he compartido piso y/o casa siempre han sido mujeres. En definitiva, siempre he estado rodeado de mujeres. La igualdad siempre se ha mantenido presente en cada parte de mi anatomía humana.
Independientemente del trabajo realizado como voluntario, cooperante o técnico en departamentos de juventud a lo largo de mi vida; soy partidario de los movimientos que suman esfuerzos.
No tolero la discriminación ni la violencia, sea del tipo que sea.

Sí, a los Derechos Humanos.
En el año 2008, al frente de mi trayectoria en los Consejos de Juventud y Área de Juventud tuvimos la oportunidad de promover e impulsar diversas acciones en favor de la igualdad. Gracias a ese trabajo pusimos en marcha estrategias y convenios de colaboración «pioneros» en Castilla-La Mancha. Como ejemplo, el convenio que formalizaba la asunción de compromisos y actuaciones específicas, con el objetivo de alcanzar la igualdad real a través del liderazgo, el asociacionismo, la lucha, la denuncia, la promoción e incremento de mujeres jóvenes en espacios públicos y privados. Dicho convenio fue publicado oficialmente. (Evidentemente, hablo de departamentos de juventud en entidades juveniles. Si tuviera el poder de coger una varita mágica, pronunciar las palabras adecuadas y solucionar el desaguisado patriarcal, lo haría con mucho gusto).
La igualdad siempre ha sido algo innato para todas las personas que trabajamos en aquella etapa. Y por ende nuestro mayor reto fue dar ejemplo. Por ello creo que, nuestro trabajo siempre fue feminista. Para ello, mejoramos las condiciones de trabajo de las trabajadoras, la equiparación e incremento de salarios, la conciliación por maternidad, el acceso a la formación, la mejora de la salud laboral, la creación de fondos sociales, el emprendimiento, creación de talleres para la eliminación de micromachismos, fomentamos e impulsamos la erradicación del lenguaje sexista, mejoramos la coordinación y formación de técnicos para erradicar la violencia de genero, los cambios de roles, creamos programas y estrategias en materia de salud joven «pioneras» en España, etc…
Estratégicamente, apostar por el CAPITAL HUMANO y LAS PERSONAS me ha permitido mejorar e incrementar, estructuralmente, el beneficio para las distintas entidades con las que he venido trabajando; en rendimiento y productividad, en los servicios ofertados vs demandados, en la satisfacción de equipo (clima laboral) y en la calidad del producto/servicio.

La única manera de avanzar es sumar esfuerzos, eliminar barreras y favorecer el cambio de Roles. ¿Te atreves?
En mi mundo, en mi ADN existe la plena igualdad. Quizás tengo una mentalidad dónde caben todas las personas por igual. La tolerancia, el respeto, el quererse bien, el ceder el paso está por encima del «YO MÁS».
No entiendo la resistencia al cambio. No tengo miedo a nada. Me encantan los retos. Me encanta la igualdad real, es un lujo y estamos tardando. Va a mejorar el entendimiento, el respeto, la empatía, la toma de decisiones, la independencia, la autonomía, el reparto de tareas, la convivencia, el ocio, el desarrollo y hasta la verdad de todas las verdades; la capacidad de asumir responsabilidad. Creo en el espíritu de superación y entendimiento. No concibo la imposición de la ideas mediante la fuerza, el engaño, la manipulación o la exaltación al odio (ni de hombres ni de mujeres). El feminismo es una oportunidad para conocernos mejor cómo personas. Es el principio del entendimiento y asunción de deberes y responsabilidades. Es una ocasión para mejorar, crecer -interiormente- y permitirnos avanzar en lo personal y colectivo. Hombre, ¿Por qué tienes miedo de crecer?
Personalmente, me gusta dar la cara. Me gustan las personas capaces de tirar del carro y con ello, contribuir a la realidad, a la verdad y sumar. Las luchas de poder son una perdida de tiempo, no dan respuesta al día a día. Hay más enfrentamientos y menos entendimiento. Atacar indiscriminadamente o ejercer cualquier tipo de violencia me resulta retrogrado, repulsivo y para condenar. La transparencia debería ser una formula que permita el crecimiento y fortalecimiento de la democracia. Al menos, está formula permitiría perseguir a la calumnia, el acoso y la violencia; indistintamente de su sexo, género, orientación, identidad, etnia/religión, situación o condición.
El machismo no es cosa de un día. Las mujeres deben entender que es difícil reprogramar a las personas en 2 días (por ejemplo). Cómo seres humanos o personas, los hombres, tenemos (todos) la responsabilidad de demostrar «la pasta» de la que estamos hechos, aunque duela. Tenemos el deber de tomar aún mayor conciencia, dar soluciones y respuestas. Hay que cuidar más y mejor a las mujeres que los hombres del pasado. Ellas están pidiendo a gritos que «Basta Ya». No las gusta el sistema en el que viven hoy.

No sé trata de ser el gallo del corral. Sé trata de abanderar la libertad
Tenemos la oportunidad de no hacer «oídos sordos» y subir al carro de la libertad. No podemos permitir la violencia, las luchas de poder, la fuerza bruta, los insultos, la burla, el amedrentamiento o intimidación, la brecha salarial, la sumisión o incluso; una mujer cohibida y no liberada. Tenemos el deber de poner la razón, el corazón y el oído para encontrar la igualdad real. Seamos valientes. Hay personas que quieren avanzar. Hay hombres que sienten las injusticias tanto como las mujeres. Encontrar los puntos de apoyo y respeto para ambos géneros y sexos; debe ser algo prioritario -sin importar quién tira del carro de la igualdad-
La Educación debe ser eje principal para atajar, en el día a día, la verdadera desigualdad. La asignatura para la Igualdad me parece una buena herramienta y es fundamental para avanzar en Educación.
Cómo hombre liberado, decir que no sé trata del huevo, la gallina ni el corral. Todas las personas sufrimos de alguna manera las consecuencias de la cultura del pasado. Soy partidario de «construir» y no «deconstruir». Sé trata de un conjunto de factores que mejorar para que sea sostenible en el tiempo.
El día 8 participé en las manifestaciones del Día Internacional de la Mujer en mi tierra natal. Siempre que he podido participar, lo he hecho sin excusa. Así cómo en la organización de actividades o acciones de diversa índole. Queda mucho por hacer.