«Esclavo de tu boca
regreso a ti cada noche.
Sin descanso ni brújula ni timón,
siento naufragar en ese
océano de besos.
Es tu aliento,
la tempestad de mis delirios.
Son tus labios,
las olas del olvido.
Como un ciclón,
tu amor hundió mi barca
en mil pedazos.»
