Stalkear es una palabra que cada vez más obtiene un mayor auge y utilización en la lengua española, el término deriva del inglés, del verbo “to stalk” que equivale a “acosar”, “espiar” o “perseguir”, transformándolo a nuestra lengua. Su mayor uso se da en el entorno tecnológico, en específico en las redes sociales para describir la acción propia de acosar vía online a una persona a través de las redes sociales tales como Facebook, Twitter, Instagram, etc. Este comportamiento implica observar el perfil, publicaciones y fotos de una o varias personas en particular que puede tornarse obsesivo o simplemente se realiza por hobby.
En un sentido general alude al acecho o acoso que realiza una persona con la intención de intimidar a la víctima. Esto se puede hacer directamente (en persona, por lo general cara a cara o por vista), o indirectamente (regalos, correspondencia o incluso mensajes electrónicos). Estas conductas se relacionan al acoso obsesivo que muchas veces puede resultar fatal.
De acuerdo a un informe realizado por el “Centro Nacional para Víctimas del Crimen” en Estados Unidos prácticamente cualquier contacto no deseado entre dos personas bien sea directa o indirectamente, se realiza una amenaza o se le transmite miedo a la víctima puede ser considerado acoso.
Y eso es lo que diferencia a los practicantes de este fenómeno, el fin o causa que motive al individuo a realizar la acción; ejemplos bien comunes son los “stalkers cibernéticos” quienes buscan crear perfiles falsos para de esta manera obtener información, robar la identidad, desacreditar o inclusive secuestrar a la persona a “stalkear”. Esta práctica es habitual en las redes sociales para seguir de cerca a los famosos o celebridades y estar al tanto de sus vidas.
Fuente: http://www.conceptodefinicion.de/stalkear/

La lapidación es un medio de ejecución, consiste en que los asistentes lancen piedras contra el reo hasta matarlo. Una persona puede soportar golpes fuertes sin perder el conocimiento, la lapidación puede producir una muerte muy lenta. Esto provoca un mayor sufrimiento en el lapidado y por ese motivo es una forma de ejecución que se abandonó progresivamente —junto con medidas como la tortura— a medida que se iban reconociendo los derechos humanos. Actualmente, aún hay países que practican este método para castigar a las personas.
En mi opinión, la tendencia en las sociedades desarrolladas no difiere en absoluto el método de stalkear con el sistema de «lapidación» tradicional. Implementar y aumentar las medidas de seguridad, perseguir el cibercrimen y endurecer el código penal será cuestión de tiempo, dado el modelo de sociedad al que nos dirijimos.
Las consecuencias pueden dar lugar a un aumento de trastornos psicológicos, conductas obsesivas e incluso ¿suicidios?.