«La manera de bailar… determina la forma en la que te mueves en la vida»
Las máscaras y los trajes son un vehículo para empoderar la fantasía, el juego o la imaginación. Son un medio para liberarse de lo cotidiano y sumergirse en un mar de diversión, risas e incluso la pasión. Son una herramienta para adornarse y gustarse.
Carnaval o cualquier otro momento… debe ser un día para festejar, celebrar, fluir, regalarse y pasar un rato muy agradable e incluso hacer nuevas amistades y vivir.
En el día a día, recurrir a las máscaras como mecanismo para mentir o engañar, estafar, manipular, insultar, acosar, esconderse o incluso cometer algún delito es una actitud cobarde. No se confundan. Ser transparente, solidario y asertivo con independencia de su apariencia y/o adornos es una actitud honesta y con personalidad.
Las máscaras deben acompañarles como una extensión adornada de su expresión para el baile, la diversión o el disfrute personal. Lo importante es la actitud, abrir la mente, ser positivos y dejar fluir la maravillosa experiencia que tienen ante ustedes.
Por tanto y para finalizar, en la vida o en el amor lo primero es el respeto y no el que dirán.
¡Feliz Carnaval, Feliz Baile de las Máscaras y Feliz Vida!
