A su paso por Nuévalos, el río Piedra forma un espectacular paraje natural entorno a un Monasterio fundado por monjes cistercienses en el siglo XII.
Déjate llevar por el rumor del agua. Cascadas, grutas y bellísimos saltos de agua conviven en un insólito vergel donde la vegetación reina en medio de un paisaje árido. Es una experiencia única.





