Y tú tan perro volando entre calles y notas de colores, que arrancas sonrisas recordando a que huelen las flores.
La vida que dejaste llena de compases, ya brilla en nuestros corazones cargados de polvos de estrellas, amor y un libro repleto de luces, sombras y buenas razones.
Puede que me deje llevar en un delirio y sin pensar, pero nada más lejos de nuestra realidad.
Voy a quemar el mundo despacito y a fuego lento para sentarme en la hoguera, que me dé calorcito por no tenerte a mi vera.
