Hadas del bosque.

Despierto cada mañana con el deseo de encontraros sonriendo, como la abeja que busca el néctar de una flor para cultivar su miel en el rojizo amanecer.

No hay días sin igual junto a cada bocanada de aire fresco que emana de vuestro espíritu burlón y risueño cantar.

Como un estallido de júbilo y frenesí mi corazón enloquece en cada risa, cada suspiro y cada complicidad dorada como cuál eclipsa un loco carmesí, fruto de la pasión y la aventura de tan enigmáticas estrellas de un universo sin fin.

Allá quedarán los días que en mi camino recuerde, que tan mágico fue el encuentro de tanta ligera alegría en donde dos hadas de un bosque y cuento, me llevaron en volandas por donde no hay días sin pero…

Y así volví a caer en una trampa, en donde la luz me dio de lleno.

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We are Tropicals! Be Attitude

¡Ser Tropical es una Actitud! ¡We Are Tropicals!

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«Mediterráneamente Tropical»

 

 

 

 

 

Sonriendo y pensando en el infinito

En algún momento en la historia de la vida,

alguien inventó el «punto y final».

Lo cojonudo es que nadie lo entiende.

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-Gracias por abrir la puerta del Universo-
Mi más sincera felicitación profesor Hawking. Siga Usted sonriendo en el infinito.

Stephen Hawking

 

Curiosidades a tener en cuenta:

Centrándonos en la denominación y dejando de lado el componente filosófico. Si se escribe al final de un escrito o de una división importante del texto, se denomina punto final. No es correcta la denominación punto y final. Ahí está el doble juego del mensaje. 

Según la R.A.E. definición de «punto»

Etimología del «punto»

Proviene del latín punctum ‘un punto en el tiempo o en el espacio’, neutro de punctus, participio pasivo de pungere ‘pinchar’, ‘picar’, ‘aguijonear’. De pungere se derivaron en la lengua culta punción, con el sentido de ‘introducir una aguja en un órgano’, y puntada ‘dolor agudo’. El mismo verbo más el prefijo con- dio lugar a compungere ‘atravesar de lado a lado’, que llegó al español como compungir, palabra usada para referirse al dolor de la culpa o a la compasión por el dolor ajeno. Las derivaciones de punctum son casi inagotables: puntería, puntilloso, contrapunto, pespunte, punzón, puntual, etcétera.

Estos textos ha sido extraídos de los libros de Ricardo Soca La fascinante historia de las palabras y Nuevas fascinantes historias de las palabras.

Fuente: elcastellano.org