
¿A qué estas esperando para coger la mochila o la maleta?
La aventura te está esperando para ser vivida.
¡Toma precauciones y no te dejes atrapar por los miedos!
¡Adelante, la felicidad es el camino!

¿A qué estas esperando para coger la mochila o la maleta?
La aventura te está esperando para ser vivida.
¡Toma precauciones y no te dejes atrapar por los miedos!
¡Adelante, la felicidad es el camino!

Es un privilegio vivir conectado a La Tierra y el Cosmos. La naturaleza nos ofrece la posibilidad y experiencia de aprender de su infinita belleza. Los animalitos que viven en ella son los auténticos maestros, y tenemos la suerte de disfrutar de su mágica armonía y lograr aproximarnos a la plenitud.
El colibrí es un gurú de la naturaleza y a su vez, un mensajero y guardián del tiempo. Nos muestra con su canto, el batir de las alas y su libertad, la mágica transición hacia la felicidad. Es un acróbata del aire. Viaja saboreando cada momento y siempre en búsqueda del néctar de las flores. Es símbolo de vitalidad, alegría y amor.

«Que seas tan FELIZ que no sepas si VIVES o SUEÑAS»

Zumaia, un pueblo de contrastes, que mires por donde lo mires siempre va a sorprenderte.

Hasta aquí llegaras atraído por sus acantilados, que guardan un secreto arqueológico llamado flysch. Este fenómeno, que se desarrolla a lo largo de 8 kilómetros de costa, es como si fuera un gran libro abierto en el que podemos conocer 60 mil millones de años de la historia de la tierra, incluida la gran extinción de los dinosaurios.
De ahí que fuera declarado en el año 2015, Patrimonio Mundial de la Unesco. Lo que verán tus ojos serán unas erosiones en las montañas que se alargan hasta llegar al mar. Esas capas de Flysch se formaron por decantación de sedimentos y pequeñas conchas de organismos marinos en el fondo del mar.
Zumaia y su Flysch, también, fue escenario de la archiconocida serie Juego de Tronos.

No tengas prisa, siéntate a disfrutar del paisaje, hay varios miradores y bancos para sentarse. A tus pies seguirá un sendero camino a la Ermita de San Telmo, patrón de los navegantes. Esta ermita se alza sobre el acantilado que guarda la plata de Izturun.
Para los cinéfilos, decir, que la Ermita De San Telmo data de 1540 y apareció en la película “Ocho Apellidos Vascos”. Dentro guarda un retablo rococó del siglo XVIII.
«Aplíquese en cualquier momento»

Un imprescindible en cualquier ruta por la Costa Vasca, es uno de sus pueblos más conocidos: Bermeo. Allí encontrareis un lugar de postal en el puerto marinero con sus casitas estrechas de colores.

Puedes pasear y disfrutar por todo su puerto hasta su famoso y visitado rompeolas. Antes o después, tenéis una cita obligatoria a media mañana (mejor en fin de semana) en los bares del puerto marinero de Bermeo con sus zuritos, txacolis, pintxos y las famosas rabas. Coged sitio en una mesita y disfrutar de la brisa del mar y del ambiente del puerto. No os lo podéis perder.

Cuando pierda todas las partidas
Cuando duerma con la soledad
Cuando se me cierren las salidas
Y la noche no me deje en paz
Cuando sienta miedo del silencio
Cuando cueste mantenerme en pie
Cuando se rebelen los recuerdos
Y me pongan contra la pared
Resistiré, erguido frente a todo
Me volveré de hierro para endurecer la piel
Y aunque los vientos de la vida soplen fuerte
Soy como el junco que se dobla,
Pero siempre sigue en pie

Resistiré, para seguir viviendo
Soportaré los golpes y jamás me rendiré
Y aunque los sueños se me rompan en pedazos
Resistiré, resistiré
Cuando el mundo pierda toda magia
Cuando mi enemigo sea yo
Cuando me apuñale la nostalgia
Y no reconozca ni mi voz
Cuando me amenace la locura
Cuando en mi moneda salga cruz
Cuando el diablo pase la factura
Si alguna vez me faltas tu
Resistiré, erguido frente a todo
Me volveré de hierro para endurecer la piel
Y aunque los vientos de la vida soplen fuerte
Soy como el junco que se dobla,
Pero siempre sigue en pie
Resistiré, para seguir viviendo
Soportaré los golpes y jamás me rendiré
Y aunque los sueños se me rompan en pedazos
Resistiré, resistiré
(fuente: Dúo Dinámico)
«En los pequeños detalles se conoce a las grandes personas»

241 escalones, roca, mar y viento. El mágico islote de San Juan de Gaztelugatxe es uno de los rincones imprescindibles de la Costa Vasca.
Este idílico lugar se encuentra entre las localidades costeras de Bakio y Bermeo unido a la costa a través de un puente de piedra y una escalinata de 241 peldaños.

San Juan de Gaztelugatxe ha sido escenario de piratas, aquelarres y leyendas y no es casualidad que acumule títulos de “maravilla más votada” o enclave “más valorado” por viajeros de todo el mundo. No olvides tocar tres veces la campana de la ermita para atraer la buena suerte y ahuyentar los malos espíritus.

Al final de la escalinata podrás posar tu pie sobre la huella que según dicen dejó allí San Juan Bautista, trae buena suerte. En lo alto te espera una pintoresca ermita y sobre todo unas espectaculares vistas al bravo mar Cantábrico que ha tallado en la isla, acantilados, túneles y arcos imposibles.

La Ermita que vemos hoy en día desgraciadamente no es la original. A lo largo de los siglos ha habido incendios y batallas y la Ermita ha tenido que ser reconstruida en múltiples ocasiones.

Como dato curioso, San Juan de Gaztelugatxe fue elegido como uno de los escenarios de la séptima temporada de Juego de Tronos. Centenares de visitantes y seguidores de la serie acuden sobre todo en verano, formando aglomeraciones de turistas a lo largo del recorrido.
Aprovecha la primera hora de la mañana para hacer la ruta y podrás disfrutar mucho más de la tranquilidad y la magia que nos ofrece la isla y los acantilados de San Juan de Gaztelugatxe. Recuerda llevar ropa y calzado cómodo.