Escuché a la mar pronunciar tu nombre, mientras las estrellas grabaron en mi piel, con arena y sal, tu desvergonzado baile.
Tu dulce brisa desenredó mi cabello, como quien peina el alma con sus destellos.
Los besos mojados que me diste prendieron el fuego de mis deseos.
Y al abrir los ojos exploté de gozo al remar el miedo con tus abrazos.

Con Amor, Julius ♥️