Me encantan las personas y qué decir, las mujeres. Personalmente, me considero una persona «educada y cortes» y por ende, no me gusta banalizar con la libertad de la mujer o el hombre – ni encorchetar o perseguir a ningún ser humano-.
La obra busca romper con el piropo tradicional. Pretende preservar la libertad y la existencia de la mujer ante el piropo o roles tradicionales, la sumisión, las etiquetas y los adjetivos convencionalistas. A todo el mundo le gusta que nos digan cosas bonitas y la intención de ello, es facilitar a las personas ser cómo quieren o desean ser; respetando la intimidad, el espacio y a la persona en general.
No hay mejor piropo que usted sea mujer es en sí misma; la reflexión de un humilde hombre que anima a la libertad del ser. Además me gustan los piropos y acepto aquel que me brinda cualquier mujer. MUCHAS GRACIAS.
