


El cuento de la rana, sapos y culebras.
Todas las personas conocemos el cuento de la rana y cómo, una princesita tenía que besar a la rana para convertirlo en príncipe.
La rana en el proceso evolutivo de la vida tiene que alimentarse de insectos para poder continuar con su ciclo de vida. Si, las ranas son animales y no personas. Es necesario respetar el ciclo de vida de los seres vivos y permitir su evolución.
En cambio las personas, tenemos el deber y la responsabilidad de querernos bien; de permitir el ciclo de la vida, de entendernos, de hacer bien las cosas, de dejar de lado los egos y el narcisismo, de favorecer el bienestar entre mujeres y hombres; mujeres y mujeres y hombres y hombres.
Por eso es de vital importancia que las personas nos queramos bien. No sé trata de querer más ni menos. Es necesario tratarse bien, respetarse, dialogar, ser claros y establecer las pautas y pactos para un bien común y una buena comunicación. Cómo seres humanos tenemos el deber de razonar (aceptar, asumir y compartir) nuestras diferencias, bidireccionalmente, y hacer del cuento una realidad sin besos. Tú tienes la oportunidad de querer bien. No es la cantidad, es la manera de hacer el amor. Es tratarse bien a pesar de las diferencias y ayudándonos mutuamente a crecer interiormente. Y eso también es ser Feliz. Eso es quererse bien.

Todas las personas somos excepcionales.
Es necesario entender que todas las personas somos excepcionales. Todas las personas tenemos la capacidad de hacer un poco mejor el mundo. No sé trata de escribir mejor o ser la mejor persona o contar el mejor chiste. Sé trata de entender la maravillosa experiencia de estar dispuestos cómo seres humanos a hacer fácil cada instante, cada momento y hacerlo especial.
Algo tan sencillo cómo poner un poquito de amor y ofrecer un plato de spaguetti a un desconocido o entablar una bonita conversación u ofrecer un té (por ejemplo).. Nos hace a todas las personas la vida más llevadera y amable, más bonita. Nos ánima a seguir el camino con aliento y entusiasmo.
Por ello, es importante para mí crear la excepcionalidad cómo algo tan sorprendente y sencillo cómo disfrutar de un plato de spaguetti, un té o cualquier otra invitación a la vida de otro ser vivo; en este caso de otras personas.
Es el momento en el que estamos dispuestos a abrir el corazón e intentar disfrutar de las personas, de las cosas sencillas.. la vida sé vuelve maravillosa y extraordinaria.
Es ese plato de spaguetti, esa mano tendida a la vida, ese buen gesto a la bondad. Son esas pequeñas y sencillas cosas que, sí somos conscientes de toda la energía de la vida, nos regala personas y momentos qué ya son excepcionales. Somos nosotros quienes tenemos la oportunidad de dar ese valor, de asumir el reto, de contribuir al lazo, de hacer posible la excepcionalidad. Somos nosotros quienes tenemos la ocasión de abrir el corazón y ser excepcionales.
El Universo nos trae cosas buenas. Dar las GRACIAS a las personas, a la vida, al amor, a la amistad, a las pequeñas cosas y a la paz nos hará maravillosamente felices. Nos permitirá avanzar con nosotros y para los demás. Nos inundará de bienestar. La humanidad es bonita, disfrútala.
Muchas Gracias.
