“Pongamos de moda farmear humanidad”

Con Amor, Julius ♥️
“Pongamos de moda farmear humanidad”

Con Amor, Julius ♥️
La frase «Yo sólo peleo sonrisas» es una auténtica joya de la resistencia existencial. Si sentamos en la misma mesa de café al maestro Charles Chaplin y a un místico espiritual, pienso que ambos aplaudirían de pie esta declaración de guerra… una guerra de paz.

“Yo sólo peleo sonrisas “
La revolución de lo absurdo
Desde una perspectiva chaplinesca, la vida es una tragedia en primer plano, pero una comedia en plano general. El mundo insiste en que peleemos por estatus, por la razón o por el último trozo de pastel en una fiesta. Charlot, con sus pantalones ensanchados y su bastón de bambú, miraba a la autoridad y, en vez de sacar un puño, sacaba una mueca.
«Pelear sonrisas» significa que cambias las armas convencionales del ego (el ceño fruncido, el grito, la indignación) por la única fuerza capaz de desarmar a un tirano: el absurdo de una sonrisa.
Es recordar que “un día sin reir es un día perdido”, una jornada tirada a la basura cósmica. Si vas a gastar energía peleando, que sea para arrancarle una carcajada al universo.
La alquimia espiritual del gesto
Espiritualmente hablando, la sonrisa no es una simple reacción muscular; es un estado de iluminación exprés. Cuando decides que tu única batalla es generar o conseguir una sonrisa, estás haciendo alquimia pura.
Transmutas el dolor: Tomas la pesadez del día y la vuelves ligera.
Desarmas el ego: El ego odia que se rían de él o con él; prefiere el drama. La sonrisa lo disuelve.
Conectas con el presente: Nadie se ríe en el pasado ni en el futuro. La risa ocurre aquí y ahora.
El humor es la forma más alta de sabiduría
«Cuántas sonrisas rescataste hoy
del campo de batalla?
Pelear sonrisas es el trabajo de un «guerrero de la luz» con pantalones bombachos. Es entender que la vida es demasiado seria para tomársela en serio. Cada vez que logras que alguien sonría, has ganado una batalla contra la entropía, contra la amargura y contra el aburrimiento celestial.
Por todo ello, todos deberíamos mirar la vida con los ojos del humor y la sencillez. La sonrisa nos hace vivir más livianos y en mejor sintonía con una vibración más alta en el presente. Seamos arquitectxs del ahora y construyamos un mundo lleno de vibraciones positivas y de mayor felicidad. Que la única guerra que queramos sostener sea la de sonreír y “estar bien” con nuestro mundo interior y todo aquello que nos rodea.
En definitiva, no pierdas el tiempo ni la vida tratando de discutir o tener razón. Al fin y al cabo la vida son dos días y en donde tú decides si sonríes o no. Hazlo lo mejor que puedas, sonríe y hagamos el humor.
Con Amor, Julius ♥️
Tengan cuidado con la creencia de que “recibir muchos regalos es mejor”. Más regalos no significa más felicidad, especialmente para lxs niñxs, ya que estudios muestran que dar regalos genera más felicidad que recibirlos (liberando dopamina y endorfinas) y que dar en exceso a lxs niñxs reduce su disfrute, creando un ciclo de satisfacción más duradero al ser generosos y menos materialistas, enfocándose en la gratitud y la conexión humana, no en la acumulación. Más regalos no es sinónimo de mayor felicidad.

¿Por qué dar regalos genera más felicidad?
Impacto cerebral: Dar activa centros de placer y libera dopamina y endorfinas, hormonas de la felicidad, no solo al dar sino por días después.
Refuerza la autoestima: Regalar nos hace sentir empáticos, útiles y queridos, mejorando nuestra autoimagen.
Gratitud y conexión: Genera un círculo virtuoso de gratitud y fortalece lazos al hacer sentir especial a otra persona.
¿Por qué más regalos no son mejores?
Reducción del disfrute: Recibir demasiados regalos, especialmente para los niños, disminuye el disfrute y la apreciación por cada uno perdiendo significación y valor.
Felicidad efímera: El placer de recibir es más corto que el placer duradero de dar, según estudios de Harvard.
Enfoque en el consumismo: Priorizar la cantidad de regalos puede desviar la atención del verdadero significado: el amor, la consideración y la gratitud.
En resumen, la felicidad duradera viene de la generosidad y las relaciones afectivas , no de acumular cosas, demostrando que la calidad y el acto de generosidad o dar son mucho más gratificantes que la cantidad de regalos que se recibe.
Por consiguiente, creo en la necesidad de cultivar las relaciones humanas y afectivas por encima del acto de dar y recibir regalos. Regalar tiempo en lugar de cosas, abrazar en lugar de desenvolver un regalo, apoyar en las dificultades y tormentas antes que acumular objetos. Regalar calidad humana es significación y una manera de expandir el alma. Es la capacidad de conectar con tu esencia y de hacer sentir a la otra persona que no está sola y que formamos parte de una tribu para lo bueno y lo malo. Ya sea una tribu familiar, de amistad, laboral o de perfectxs desconocidxs que comparten los mismos valores y principios por la humanidad.
Expande tu interior, resetea el concepto de abundancia y permítete ser feliz en sincronía con tu esencia.
¡REGALA TIEMPO DE CALIDAD! ¡LA VIDA PASA RÁPIDO! ¡COLECCIONA MOMENTOS!
“No esperes a tenerlo todo a tu favor para celebrar la vida. Hazlo, aquí y ahora”.

Te invito a despertar el deseo de disfrutar la vida plenamente, ya que es corta y no se repetirá. Puedes interpretarlo como un llamado a vivir el presente, perdonar, amar con sinceridad y reír sin control o cuando te nazca, en lugar de preocuparse por las trivialidades. Algunas ideas para llevarlo a la práctica incluyen perdonar rápido, no discutir por insignificancias, besar lento, hacer payasadas, reír a carcajadas y hasta de unx mismx.

🎪 “La vida es un lienzo en blanco, no te la tomes muy en serio, deja volar tu imaginación y disfruta el momento”.


«La altura, el valor y el respeto se miden siempre cara a cara.
Así como la convivencia se demuestra andando, cada día,
con pequeños gestos, grandes verdades y mucho civismo»


BASTA YA!
«Stop Violencia de Plásticos y Residuos»
