Abrazar la incertidumbre te permitirá superar desafíos

El verdadero potencial humano se mide por la fortaleza y cantidad de incertidumbres que es capaz de abrazar”, es una reflexión profunda sobre la verdadera medida del potencial humano, sugiriendo que no reside en la capacidad de manejar la certeza o el conocimiento absoluto, sino en la fortaleza mental y la capacidad de navegar la incertidumbre, aceptar la falta de respuestas claras y adaptarse a la complejidad y prosperar en la ambigüedad del mundo, lo que fomenta la resiliencia y el crecimiento-desarrollo personal y profesional.

Por tanto, la verdadera inteligencia reside en la resiliencia, la flexibilidad y el aprendizaje continuo frente a lo desconocido y los cambios; transformando desafíos en oportunidades.

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NOTAS DE INTERÉS:

No es sólo el intelecto: No se trata solo de saber cosas teniendo todas las respuestas, sino de cómo gestionamos lo que no sabemos o no podemos predecir.

Abrazar la incertidumbre: Es aceptar que el futuro es impredecible y que los errores son parte del aprendizaje, en lugar de temerlos o evitarlos. No se trata de usar la incertidumbre como excusa para no elegir o afrontar, y en su lugar, reconocer la responsabilidad de elegir y el riesgo de equivocarse.

Fortaleza y cantidad: Implica tanto la capacidad de soportar un alto grado de incertidumbre o falta de respuestas («cantidad») como la fortaleza emocional y mental para hacerlo («fortaleza»).

Relevancia actual: En entornos VUCA (Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad, Ambigüedad) como el actual, esta habilidad es crucial para la adaptación y el desarrollo o aprendizaje continuo.

En esencia, la cita es una síntesis de la idea kantiana en donde el potencial humano se revela en nuestra resiliencia y capacidad para mantenernos firmes y crecer en medio de la duda y lo desconocido, en lugar de buscar un control absoluto o huir de lo incierto.

La vida se vuelve más liviana cuando dejas de tener todo bajo control y te permites vivir el presente sin saberlo todo. Adaptarse a cada situación mejorará tu calidad de vida. Y te permitirá superar los desafíos que se presenten. Aprender a navegar el ahora, paso a paso, te llevará al lugar donde quieras estar mañana.

Con Amor, Julius. ♥️

Aquí y Ahora: Celebra la vida.

“No esperes a tenerlo todo a tu favor para celebrar la vida. Hazlo, aquí y ahora”.

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Sé tu propio espectador. Busca tu propio aplauso.

Séneca fue uno de los grandes pensadores, intelectual y político romano. Fue también, uno de los máximos representantes del Estoicismo que nos ilustró con grandes obras y escritos filosóficos de una gran sabiduría, que aún hoy perduran en la actualidad.

En su ideario nunca buscó la aprobación ajena y sí en cambio, la suya propia. A la hora de alcanzar nuestras metas y objetivos hay que ser conscientes del esfuerzo y recompensa de nuestros propios logros. Es necesario fortalecer nuestro camino de crecimiento y superación sin necesidad de prueba o aceptación externa.

Vivir el proceso o vivir tu propio camino de aceptación, te llevará al lugar que hayas elegido y al valor de lo que quieras ser.

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Vamos despacio porque vamos lejos… slow life!

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‘Slow life’: Cuando vivir más lento es vivir mejor

No es una moda ni una tendencia al alza: parar, tomarse un tiempo, respirar y padalear el día a día tiene grandes beneficios para nuestra salud.

Cuando la calidad es más importante que la cantidad, conseguiremos sumergirnos en un mundo de sensaciones y emociones que llenarán todos los rincones de nuestra vida.

No hay nada mejor como parar el reloj, disminuir la velocidad, mirar alrededor sin perder nuestros objetivos y alimentarse de estímulos que llenen nuestro corazón y nuestra alma satisfactoriamente mejorando nuestra calidad de vida.

Diez claves para una nueva vida ‘slow’

  1. No necesitas grandes cambios para adoptar un nuevo ritmo de vida. Simplemente proponte ‘levantar el pie del acelerador’ y disfrutar del aquí y ahora.
  2. Incorpora rutinas diarias que te permitan ralentizar tu día a día: desayunar sin prisa, ducharnos agradeciendo las sensaciones de las que medio mundo no disfruta…
  3. Saborear los alimentos como si fuese la primera vez que los comemos. Si la mente se escapa y no logramos lo que los expertos llaman atención plena, sed indulgentes. Estamos aprendiendo y solo tenemos que reconducir, con amabilidad, nuestros pensamientos.
  4. Caminar por un parque, un bosque o en contacto con la naturaleza, sintiendo sus sonidos, olores y sensaciones.
  5. Escuchar música que nos haga felices. 
  6. Utilizar el teléfono móvil solo cuando realmente lo necesitamos: no hacer llamadas ‘basura’ para rellenar huecos en la agenda ni revisar continuamente nuestras redes sociales o el correo.
  7. Programar o agendar desconexiones de 15 a 30 minutos al día para relajarnos y dejar que la mente divague. 
  8. Reconectar con nuestra vida social, con nuestros amigos y familiares, con las personas que nos quieren y a las que dedicamos poco tiempo. Ellos también merecen un hueco -y bien grande- en nuestras agendas.
  9. Proponernos conocer un lugar nuevo cada x tiempo y disfrutar de la comida de ese lugar, hablar con desconocidos, perdernos por lugares únicos que jamás habíamos visitado.
  10. Y por último y más importante, olvidarnos de hacer dos o más cosas al mismo tiempo. El concepto ‘multitask’ es el mayor enemigo de esta nueva y maravillosa vida.